María Gafo Gómez-Zamalloa: «Las zonas rurales son el tejido de nuestra sociedad y el corazón de nuestra economía»

La distancia no ha impedido que Gómez-Zamalloa, Deputy Head of Unit. DG Agriculture and Rural Development (European Commission), estuviera presente, aunque fuese de manera online, en la segunda semana del Optimismo Rural 2022 celebrada en Tragacete.

¿Cuál es la situación de los bosques europeos hoy en día? ¿Cada vez hay más o por el contrario menos? Sería una pregunta difícil de responder si no contáramos con la respuesta de María Gafo Gómez-Zamalloa, jefa del Sector Forestal de la unidad «Bioenergía, cambio climático y bosques» de la Dirección General de Agricultura y Desarrollo Rural de la Comisión Europea.

«Cada vez son más los bosques que existen en Europa, sobre todo en España, alcanzando entre 1990 y 2010 la superficie de Hungría, y todo gracias a la repoblación, el abandono de la actividad agrícola y la restauración natural»

Gómez-Zamalloa ha iniciado su intervención presentando un breve cuestionario forestal con el objetivo de conocer cuánto sabían los asistentes sobre la contribución de los montes y su cadena de valor e iniciativas para el desarrollo local.

La situación de las zonas rurales, sobre todo, en España y Portugal es crítica, están perdiendo población, dejando así muchos territorios boscosos abandonados en temas de gestión forestal con los problemas que esto supone. Por ejemplo, el aumento de los incendios. Otros de los principales desafíos que afectan a estas zonas rurales son el cambio demográfico, los bajos niveles de renta, el acceso limitado a servicios, la baja conectividad y el sentimiento de ser dejado atrás por los organismos políticos.

En Europa, la situación de las zonas rurales y forestales difiere mucho entre los países miembros. En nuestro caso concreto, la política que se debe adoptar debe tener un carácter flexible, que sea capaz de adaptarse a las necesidades de cada territorio. «Las zonas rurales son el tejido de nuestra sociedad y el corazón de nuestra economía, ya que cuentan con gran cantidad de oportunidades debido a la bioeconomía y economía circular o la transición ecológica y digital» comentaba Gómez-Zamalloa.

El año pasado, tras la pandemia, la Comisión Europea adoptó una visión a largo plazo sobre los territorios forestales, con el objetivo de conocer los desafíos y oportunidades de las diferentes zonas. «El Covid-19 ha hecho que la gente mire los pueblos con ojos renovadores y se empiece a plantear otro tipo de objetivos para 2040, como, por ejemplo, el empoderamiento de lo rural, el aumento de la conectividad, el transporte y la mejora de los grupos de interés de las zonas rurales.»

La ingeniera de montes hace especial hincapié en que no todo va a poder llevarse a cabo desde Europa, sino que las diferentes naciones y regiones deberán poner de su parte y para ello se ha creado el Pacto Rural, con unos objetivos comunes y una misma dirección en las acciones llevadas a cabo: «El Pacto Rural, la creación de una nueva Política Agraria Común y la negociación con todos los países será clave para el futuro».

De esta nueva Política Agraria Común deriva la idea de poner sobre la mesa la creación de nuevos planes estratégicos dedicados a la bioeconomía y gestión forestal sostenible de cada territorio. Se pide a los diferentes países que lleven a cabo un análisis DAFO con objetivos medioambientales, económicos y sociales, y en base a este, que diseñen una intervención y la muestren, creando así un Plan Estratégico, según Gómez-Zamalloa «propio, concreto y adaptado».

La ingeniera ha querido terminar su ponencia poniendo ejemplos prácticos enfocados a mejorar el futuro de lo forestal. Ha destacado el establecimiento de nueve objetivos específicos de tipo medioambiental, económico y social; Ocho tipos amplios de intervenciones en relación con los bosques y la bioeconomía, destacando su alineación con la PAC y la importancia de estos para acabar con el cambio climático.También ha mencionado la creación de proyectos financiados por el FEADER y la necesidad de llevar a cabo iniciativas para mejorar la educación forestal y la prevención de incendios forestales, que ha reconocido: “Es un problema que preocupa en exceso por la situación dramática que vivimos con los montes, a día de hoy”.  

Texto de Ángela Velert y fotos de Mario Mora